Pedro Luis Fdez. (FADE): “Debemos evitar que el Noroeste del país siga perdiendo peso económico frente al Mediterráneo”

Pedro Luis Fdez. (FADE): “Debemos evitar que el Noroeste del país siga perdiendo peso económico frente al Mediterráneo”

Texto: Federico de la Ballina

Superado el ecuador de su mandato como presidente de los empresarios asturianos, Pedro Luis Fernández (Oviedo, 1965) se muestra satisfecho del trabajo realizado al frente de la Federación Asturiana de Empresarios (FADE) -una patronal “más abierta y participativa”- y expresa cierta preocupación por la ralentización económica, al tiempo que advierte de la necesidad de contrarrestar el continuo desplazamiento del eje del desarrollo hacia el Mediterráneo en detrimento del Noroeste. Conocedor de los sinsabores que conlleva la labor del empresario, destaca no obstante que “merece la pena luchar porque las cosas ocurran, producir efectos en nuestro entorno, crear empleo…”. El presidente de la FADE lamenta que “de momento” no se esté produciendo “una recuperación para todos” y se fija como objetivo impulsar el crecimiento de las empresas asturianas que adolecen en general de un pequeño tamaño.
-Ya ha superado el ecuador de su mandato al frente de la FADE. ¿Qué balance hace de estos dos años en lo que se refiere al desarrollo de sus propuestas para la patronal, a la evolución de ésta y de sus objetivos como organización empresarial?
-Han sido dos años yo diría que apasionantes. Creo que hemos hecho una FADE más abierta y participativa. Hemos puesto en marcha nuevas mesas de trabajo que están teniendo una extraordinaria implicación de los empresarios. Y hemos aprobado un plan estratégico que nos servirá de guía para la federación de los próximos años, además de incrementar significativamente el número de empresas singulares… Yo estoy satisfecho de estos algo más de dos años, no solo por lo que hemos logrado, sino también por lo que me está aportando esta experiencia, que por otra parte es muy exigente. Como también estoy seguro de que podemos y debemos hacer más y mejor por nuestra región.
-¿Qué objetivos se plantea para el resto del mandato? ¿Cuáles son sus prioridades como presidente de FADE?
-Trataremos de seguir en esta línea integradora y abierta. Y estaremos centrados en contribuir a solucionar uno de los problemas de nuestro tejido empresarial, que es el pequeño tamaño de nuestras empresas. Para ello estamos poniendo en marcha junto con el Banco Sabadell Herrero la plataforma Increase, con la que aspiramos a fortalecer la capacidad competitiva de las empresas asturianas a través del impulso de su crecimiento, mediante la oferta de un conjunto de servicios y actividades que, de forma integral, permitan eliminar las dificultades que las empresas encuentran a la hora de abordar sus planes de crecimiento. Para ello contamos también con la colaboración de Llana Consultores, Vaciero, Ontier, ILP Abogados y Torsa Capital.
-¿Qué percepción tiene en estos momentos de la situación económica, en España y en Asturias?
-Las previsiones para este año apuntan hacia una cierta ralentización en el ritmo de crecimiento, tanto para el conjunto de la economía mundial como para nuestro país. Tras el buen balance de 2015, creo que no sería preocupante que en España se produjera una ligera moderación en 2016. El problema está en que los riesgos bajistas se están intensificando y eso sí que podría ser grave en esta fase de la recuperación. Contamos con factores externos favorables, como el abaratamiento del petróleo, la depreciación del euro o los bajos tipos de interés, pero conviven con riesgos a la baja como la desaceleración de los países emergentes, el ajuste chino, la caída del precio de las materias primas., la debilidad del comercio mundial, la dependencia de las políticas monetarias expansivas, o los diversos focos de incertidumbre política y geopolítica. Como país, deberíamos tratar de no añadir riesgos a una situación ya de por sí volátil. Todos sabemos que la incertidumbre no es buena para una economía que aún está particularmente débil y expuesta como la nuestra.
Respecto a Asturias, la recesión nos ha llegado un poco más tarde, pero la contracción ha sido más intensa y la salida también está siendo más lenta que la observada en otras zonas del país, particularmente aquellas que presentan un mayor peso de los sectores turístico y del automóvil, que están mostrando un impulso decisivo. Con todo, el balance económico del año 2015 ha sido positivo en la región, con un crecimiento notable, ligeramente inferior a la media nacional, pero también claramente superior al de otras economías avanzadas. Ha contribuido a ello la mejora de la productividad, lo que es un buen fundamento. En cuanto a 2016, los indicadores que vamos conociendo mantienen el tono general favorable. Sin embargo, tomando un poco de perspectiva, vemos como el eje económico nacional sigue desplazándose hacia el Mediterráneo, mientras nuestro extremo noroeste pierde peso. Necesitamos ser conscientes de esta realidad, tomárnoslo en serio y, sobre todo, actuar para cambiar esta dinámica cuanto antes.
-¿Cómo valora la acción del Gobierno regional en los últimos meses en relación a las necesidades de los empresarios asturianos?
-Creo que el Gobierno asturiano y su presidente son sensibles y receptivos a las necesidades de los empresarios. Pero luego, a la hora de trasladar esa sensibilidad al papel, es decir, a la realidad de los Presupuestos, esa sensibilidad queda oculta tras el enorme peso del gasto social frente al recorte en la inversión productiva. Unos Presupuestos que, por otra parte, no han salido adelante, en una situación política que camina por la senda de la ralentización.
-¿Qué le pide al próximo Gobierno nacional, sea cual sea finalmente su composición política?
-Respetar a las empresarias y empresarios que arriesgan su patrimonio para generar riqueza. Y también crear para ellos un entorno favorable para su actividad, para que puedan poner en marcha nuevas iniciativas, consolidar las que ya hay, que crezcan, cooperen, innoven, salgan al exterior y refuercen su competitividad. De ello dependerá la generación de empleo y riqueza necesarios para sostener nuestro Estado de Bienestar. No nos olvidemos de ello.
-¿Cree que se están sentando las bases de una recuperación económica real? Me refiero en cuanto a salarios, a los sectores que están revitalizándose, a la innovación…
-No puede haber una recuperación en la que haya gente que se queda en la cuneta. Tiene que ser una recuperación para todos. Y de momento esto no se está produciendo, con unas altas cifras de paro que nos muestran las dificultades por las que están pasando muchas personas, demasiadas.
-Precisamente la innovación y las nuevas tecnologías son dos aspectos que parecen claves para ese crecimiento. ¿Cree que ambos aspectos están bien asentados en el tejido empresarial asturiano?
-Son aspectos en los que tenemos mucho por hacer. En concreto, la digitalización es uno de los grandes retos de las empresas. Todas aquellas tareas que puedan digitalizarse y automatizarse deben hacerlo, para dedicar a las personas a las tareas en las que se requiera el talento que solo las personas pueden aportar. Y si me permite, añadiría otro reto, no solo de las empresas asturianas, sino de la inmensa mayoría de las empresas. No podemos renunciar al 50 por ciento del talento, el que está en manos de las mujeres
-Como empresario conoce el éxito y también las dificultades para sacar adelante un proyecto empresarial. Desde esta experiencia, que le diría a esos cientos de emprendedores que ahora mismo están empezando en este mundo, muchos de ellos jóvenes y muchos otros obligados por las circunstancias de la crisis que les ha obligado a reconvertirse y a crear su propio negocio.
-Ser empresario no es fácil. Tiene una cara amarga, de estrés, de tensión, de fracaso cuando las cosas no salen bien…Pero también produce enormes satisfacciones: disfrutar de hacer que las cosas ocurran, producir efectos en nuestro entorno, crear empleo, formar equipos…es algo impagable y por lo que merece la pena luchar. A esos jóvenes emprendedores les transmito ánimo, les recomiendo constancia, y les auguro un futuro prometedor, porque están más preparados y serán sin duda mejores empresarios que nosotros