Guardianes de la cuenca del Nalón-Narcea

Guardianes de la cuenca del Nalón-Narcea

Texto: Sabina Rubio

El Narcea es uno de los principales ríos salmoneros de Asturias. A pesar de que se interrumpió la migración del salmón río arriba con la construcción de presas para el aprovechamiento de la energía eléctrica, como el embalse de Calabazos (Tineo) allá por los años 60, en su curso hay varias zonas muy fructíferas en cuanto a capturas, destacando el Puente de Quinzanas o el coto de El Pilar. La cuenca, de 123 kilómetros de longitud, contabilizó más de 400 salmones pescados la pasada campaña, comprendida entre el 26 de abril al 15 de julio (temporada de pesca con muerte). No obstante, el aporte natural del río al desove del salmón no parece suficiente para mantener su stock. “Pensamos que si el Narcea hoy tiene salmones es gracias a las repoblaciones y al desove natural del río Pigüeña” afirma Enrique Berrocal, presidente de la asociación de pescadores Las Mestas del Narcea, sociedad implicada en la recuperación del salmón y su ecosistema fluvial desde 1994.

En pro de la conservación del salmón y hábitat natural
La asociación de pescadores Las Mestas del Narcea promueve un programa piloto quinquenal para mejorar las condiciones salmoneras del río Narcea
La asociación de pescadores Las Mestas del Narcea, con el apoyo del Grupo de Desarrollo Rural del Bajo Nalón, de la Consejería de Agroganadería y Recursos Autóctonos y de la empresa LINPAC PackagingPravia, impulsa un programa piloto de gestión quinquenal para conservar, incluso mejorar, el ecosistema fluvial de la cuenca del Nalón-Narcea. Se trata de poner en marcha un protocolo “que ordene todos los recursos. Ya está bien de hacer por hacer. Hay que hacer con un orden”, explica Juan Antonio Lázaro, gerente del Grupo de Desarrollo Rural, y concreta que se trata del “primer inventario del ecosistema. Un modelo de pesca y gestión del río diferente porque somos distintos”. Y es que, a pesar de las limitaciones del Narcea, traducidas en barreras infranqueables como lo son las presas que cortan el acceso al salmón a las mejores zonas para el desove, este río se mantiene como uno de los principales en cuanto a actividad y condición salmonera. En comparación, el Sella, donde prácticamente la totalidad de su cauce y red de afluentes son aptos para la freza, contabilizó 337 salmones capturados frente a los 404 precintados en el Narcea, 95 pescados en los cotos y 309 en la zona libre de la cuenca.
El primer paso para el desarrollo de esta iniciativa, que contempla las repoblaciones controladas y sistematizadas que se adapten a las necesidades del río, es que “la Administración nos facilite 100 parejas de reproductores para nuestra estación, y conseguir que siempre nos de la misma cifra”, apunta Enrique Berrocal, presidente de la sociedad de pescadores. La entidad, sin ánimo de lucro, cuenta con un centro ictiogénico, ubicado en Quintana (Pravia), donde cría salmones durante todo su ciclo biológico, desde su nacimiento (de finales de diciembre a principios de enero se desova el salmón extrayendo sus huevas de forma manual), hasta que son liberados en los ríos de la zona. El porcentaje de supervivencia de los alevines con este tipo de reproducción asistida es muy elevado, entre el 85% y el 90%, dado que ni son víctimas de condiciones climatológicas adversas, como las riadas, ni de depredadores, como el cormorán, una especie depredadora de juveniles de salmón y trucha.
Antes de la suelta, una vez que los alevines alcancen los cinco centímetros (entre finales de junio hasta finales de septiembre) proceden al marcaje de los esguines. Una labor desarrollada por socios y voluntarios amantes y comprometidos con la pesca y con los cauces fluviales.
Este año, con los reproductores aportados por el Gobierno regional, 35 hembras, de las que se obtienen 1.200 huevos por kilo, y 14 machos, el colectivo repobló con 160.000 juveniles de salmón además del río Narcea, Nalón y Pigüeña, el Esva, con reproductores autóctonosde ese mismo río. Aunque “nuestro objetivo es soltar un millón de alevines al año, por eso pedimos el apoyo de la Administración”, avanza el representante de la sociedad de pescadores.
Marcaje de alevines
La identificación de los alevines consiste en cortar uno a uno su aleta adiposa, que no vuelve a crecer. La existencia de esa marca en los ejemplares puestos en libertad es lo que permitirá sacar conclusiones sobre la efectividad de las sueltas. “Marcando todos los peces que salen de la piscifactoría sabremos qué porcentaje es de repoblación y cuál es salvaje cuando se pesque”, explica Berrocal.
Otra de las acciones que engloba esta iniciativa es la recuperación del hábitat fluvial del río. Se trata de llevar a cabo labores periódicas de limpieza y acondicionamiento de los márgenes, que faciliten el acceso a los puestos de pesca y permitan conservar los pasos tradicionales al río, y la adecuación de frezaderos. “En el Narcea en las zonas altas hay pocos sitios donde el salmón pueda desovar. El embalse cortó el acceso”, incide Berrocal. Éste es uno de los principales problemas que afronta la especie para proliferar de forma salvaje. Asimismo, tratarán de localizar basureros pirata y desagües y vertidos ilegales en la cuenca, que repercuten en la calidad del agua y de la biodiversidad del ecosistema fluvial. Una herramienta de concienciación más en materia de conservación de los ríos y su fauna piscícola que encabeza Las Mestas del Narcea.
Otro eje clave dentro de este protocolo se centra en implantar un modelo de pesca racional y sostenible, trabajando sobre la reforma de la estructura y gestión de las zonas de pesca. Sólo un 24% de los salmones precintados la anterior temporada han sido pescados en los cotos (76% en las zonas libres). Por ello, el colectivo abogará por recortar el cupo de salmones en la zona libre a 200. En definitiva, fomentar la pesca responsable.
Concienciación
A este respecto, Las Mestas del Narcea, con 900 socios, es pionera en cuanto a lo que la protección de la especie se refiere, seriamente mermada en los últimos años, y la concienciación de quien lo pesca promoviendo iniciativas que favorecen la actividad en las riberas y que no colisionan con un objetivo fundamental: proteger el salmón. Este año, puso en marcha el proyecto ARCA, una iniciativa enfocada a la captura y suelta del ejemplar (pesca sin muerte). O, en este caso, a la pesca y posterior donación del salmón, apelando a la conciencia del pescador. Se trata de conseguir la cesión del ejemplar pescado que la sociedad de pescadores traslada desde cualquier punto de la cuenca del Narcea-Nalón al centro ictiogénico. Una vez allí, lo utilizará para extraer sus huevas y sacar adelante esguines que repoblarán los ríos asturianos. En conclusión, dar vida al pez, anteponerlo antes que al pescador, para que sucesivas generaciones de pescadores puedan disfrutar de un deporte tan ancestral y tan arraigado como la pesca del salmón. Actualmente, las balsas de la piscifactoría cuentan con tres salmones obtenidos por esta vía. Después de la freza, el salmón es devuelto al río en perfecto estado para que regrese al mar.
Por otro lado, los socios de Las Mestas del Narcea también hacen conteos periódicos del salmón in situ con el objetivo de controlar e inventariar la abundancia de la especie en la cuenta, y amedrantar con su presencia el furtivismo.

LINPAC y su compromiso mediambiental
Desde el año 2000, Las Mestas del Narcea cuenta con una estación de alevinaje ubicada en el municipio praviano de Quintana gracias al compromiso con el desarrollo y mejora medioambiental de LINPACPackgingPravia, empresa líder en la fabricación de envases para alimentos frescos asentada en el concejo desde 1987. LINPAC, que es el propietario del terreno y de las instalaciones donde se ubica la piscifactoría, pone a disposición de la asociación a una persona que lo gestiona y mantiene, además de otra de apoyo para la época de desove. Asimismo, se hace cargo de todos los gastos de funcionamiento y mantenimiento. Este compromiso se suscribió hace 15 años y recientemente se ha reafirmado por 10 años más.
La actividad que desarrolla Las Mestas del Narcea por conservar y recuperar el salmón en la cuenca de los ríos Nalón y Narcea a través de la estación de alevinaje “nos parece admirable y muy positiva, sobre todo cuando se hace sin contraprestación alguna, salvo por la satisfacción de conservar”, destacan desde la compañía. “Esperamos que este esfuerzo de colaboración mutua se refleje en un aumento de las poblaciones de salmón en nuestros ríos y que la pesca deportiva se constituya en un recurso económico y social importante para las zonas ribereñas”, añaden.
El salmón es uno de los valores turísticos del patrimonio del Bajo Nalón, acogiendo cada año en las márgenes del Narcea numerosos aficionados de la pesca atraídos desde diversos puntos del país por su fama salmonera. De hecho, el colectivo de pescadores cuenta con socios de Madrid, Alicante o Tenerife, incluso de fuera de las fronteras españolas, como Francia o Inglaterra.

Salas, capital salmonera
La localidad salense de Cornellana, capital salmonera por excelencia de Asturias, acoge cada año, desde hace 17, la Feria de la Caza, la Pesca, la Naturaleza y el Turismo Activo, Capenastur, coincidiendo con la apertura de la temporada de pesca con muerte en los ríos asturianos. El encuentro, declarado Fiesta de Interés Turístico Regional, “ensalza la pesca y todo el río Narcea, el río salmonero más importante de Asturias”, explica Sergio Hidalgo, alcalde de Salas.
El salmón es el recurso natural más relevante de la comarca del Narcea, parte fundamental de su patrimonio cultural, resultando motor de economía local. Por ello, el municipio de Salas apuesta por potenciar la actividad turística en torno al río. “La pesca y la feria significan mucho para el concejo. Viene mucha gente de fuera, es un atractivo muy importante para la hostelería y el comercio de la zona”, afirma el regidor. Por ello, Hidalgo destacan la labor de las asociaciones de pesca que “con escasos recursos hacen importantes actuaciones en el río para su conservación”. Sin duda, cuidan una tradición de siglos con implicaciones recreativas, sociales y económicas.
El punto álgido del evento se alcanza con la subasta del primer salmón capturado en el Narcea, el Campanu, que tiene lugar en las inmediaciones del Monasterio de San Salvador. Una puja en la que cada edición participan afamados establecimientos hosteleros de la región, como el restaurante El Campanu de Oviedo, y de fuera de ella.
En 2012, dada de la relevancia alcanzada, convirtiéndose en referente en el ámbito de la pesca deportiva, la Feria del Salmón estrenó formato, Capenastur, como una vía de diversificación de los recursos económicos con los que cuenta el medio rural, apoyando además de la pesca, la caza y el turismo activo, sectores relacionados entre sí.