Viajar, aprender y crecer, una experiencia transformadora con el Servicio Voluntario Europeo

Viajar, aprender y crecer, una experiencia transformadora con el Servicio Voluntario Europeo

Salir de la rutina, conocer un país nuevo, hacer amigos, descubrir otras culturas, mejorar idiomas y, sobre todo, colaborar con una entidad con fines sociales. Éstas son solo algunas de las ventajas que ofrece el Servicio Voluntario Europeo, un programa de voluntariado en el extranjero financiado por la Comisión Europea, que permite a jóvenes de entre 17 y 30 años llevar a cabo una experiencia internacional durante un período comprendido entre dos y doce meses. En este tiempo el voluntario puede realizar diferentes tareas dependiendo de sus intereses y aptitudes como actividades relacionadas con la educación, el desarrollo personal, el medio ambiente, la cooperación para el desarrollo, la inclusión de personas con discapacidad, la cultura o la creatividad.

Una oportunidad que permite a muchos jóvenes poner en práctica aquello que han estudiado o tomarse un tiempo para reflexionar sobre a qué les gustaría dedicarse en un futuro y cuyos gastos están prácticamente cubiertos. El viaje de ida y vuelta al país de destino, los gastos de alojamiento, manutención, transporte local, seguro médico, apoyo lingüístico y dinero de bolsillo están financiados por el programa europeo Esasmus +.

Para poner en marcha el SVE es fundamental la conexión entre una organización de envío de voluntarios y otra de acogida en el país en el que se va a desarrollar la actividad. En Asturias, el Conseyu de la Mocedá de Xixón (CMX) funciona como organización de envío y de acogida así como coordinadora de SVE desde el año 2002. Hasta la fecha, ha facilitado que más de 130 jóvenes hayan realizado este programa en el extranjero y ha acogido a otras 27 personas procedentes de Alemania, Reino Unido o Francia entre otros países europeos.

Una vez al mes el CMX organiza sesiones informativas para orientar a las personas interesadas en este servicio. La próxima será el 16 de noviembre a las 12 horas en la sede del Conseyu (Avenida Manuel Llaneza, 68). A sesiones como ésta han acudido Olaya y Noelia, dos chicas que decidieron confiar en el SVE para dar un vuelco a sus vidas.

Olaya Bayón Rodríguez, 24 años (Candás)

“La experiencia de mi vida”

Es maestra de Educación Infantil e intérprete de Lengua de Signos. Ha vuelto a Asturias este verano tras realizar un SVE de un año.
-¿En qué país has realizado el SVE y durante cuánto tiempo?
-Elegí Finlandia como país de destino para llevar a cabo mi proyecto. Y durante doce meses viví en Eskola, un pueblecito al norte de “Reino del hielo”. Eskola es una comunidad de solo 400 habitantes, así que durante un año aporté mi granito de arena como maestra en su homeschool, una escuela coordinada por las propias familias de los alumnos y demás vecinos del pueblo.
-¿Qué tareas realizabas como voluntaria?
-Al ser maestra, mis tareas estaban relacionadas con el ámbito educativo. Durante los seis primeros meses trabajé como maestra de apoyo en educación primaria. Además era responsable de las clases de inglés y del afternoon club, por lo que tenía que programar las actividades de ocio y tiempo libre que se llevaban a cabo en estas sesiones. Pasados esos 6 meses me “mudé” al piso de abajo del cole y empecé a ejercer mi rol de educadora en Educación Infantil. Además, tuve la posibilidad de ejercer como tutora de español de un grupo adulto en un curso organizado por un centro de idiomas del pueblo más cercano. ¡Y fue increíble!
-¿Por qué decidiste realizar un SVE?
-¡Buena pregunta! Todo empezó cuando acabé la carrera y me surgió la oportunidad de probar suerte como Au pair en Berlín. La experiencia de vivir en el extranjero no pudo haber sido mejor. Aprendí muchísimo durante esos dos veranos que viví en Alemania, pero cuando regresé a España se me cayó el mundo encima. No había posibilidades de trabajar en mi ámbito y necesitaba vivir una experiencia como las que ofrece el SVE. Así que sin quererlo, di con el CMX y este proyecto y… ¡voilá! en unos meses estaba haciendo la maleta para vivir lo que iba a ser la experiencia de mi vida.
-¿Qué te ha aportado esta experiencia?
-La pregunta es ¿qué no me ha aportado? Creo que he vuelto diferente, he crecido, he cambiado millones de puntos de vista que tenía sobre mil cosas, he viajado por ocho países y he recorrido Finlandia de norte a sur. He conocido a muchísima gente que ahora forman parte de mi vida y que gracias a esta experiencia me llevo grandes amigos. Pero si tuviese que elegir una sola cosa que me ha aportado este año, diría el valor que he tenido para lanzarme a mil aventuras y perder el miedo a hacer ciertas cosas que siempre me habían apetecido y que por millones de excusas y trabas que me ponía a mí misma no era capaz de lograrlas. Estar lejos de casa no es siempre fácil, y quién diga lo contrario no está diciendo del todo la verdad. Hay momentos en los que desearías comer con tu familia, tomarte un café con tus amigos o incluso dormir en tu cama, pero esos momentos son los que te hacen crecer. Sin embargo todo eso desaparece cuando te das cuenta de lo afortunada que eres por estar viviendo esa experiencia.

Noelia López Arosa, 27 años (Cesantes, Galicia)

“Es una oportunidad para seguir aprendiendo”

Y mientras Olaya vuelve de su experiencia de voluntariado, otras personas como Noelia, ponen rumbo este año. Estudió Comunicación Audiovisual y un máster en edición y postproducción audiovisual. Empezará su aventura de tres meses desde noviembre.
-¿En qué país vas a realizar el SVE y durante cuánto tiempo?
-Voy a realizar el Servicio de Voluntariado Europeo en Opatija (Croacia) con la asociación Žmergo durante tres meses, de noviembre a enero. Esta asociación se dedica a la protección del medioambiente y a la defensa de un modo de vida sostenible.
-¿Qué tareas o proyecto realizarás como voluntaria?
-Durante mi estancia en Opatija, voy a ayudar a la asociación Žmergo en las tareas de comunicación y promoción. Entre mis funciones estarán las de creación de folletos informativos y otros materiales gráficos, documentar y promocionar las diferentes acciones llevadas a cabo por la asociación a través de vídeos y fotografías y proporcionar asistencia durante las mismas.
-¿Por qué decidiste realizar un SVE?
-Realizar un voluntariado era algo que siempre me había estado rondando por la cabeza. Cuando vi la oferta de este voluntariado, pensé que mi perfil podría encajar y, además, me pareció que era el momento perfecto para intentarlo. Creo que puede ser una oportunidad inigualable para poner mis habilidades y mi conocimiento al servicio de una causa mayor y, a la vez, seguir aprendiendo.
-¿Qué esperas de esta experiencia?
-Espero conocer una cultura y un país nuevos para mí y a otras personas con inquietudes similares a las mías. También me gustaría seguir aprendiendo, no solo en el campo profesional sino también en el personal y, sobre todo, disfrutar de una experiencia única con las personas con las que voy a convivir los próximos tres meses.